Cuando presenté mi trabajo de fin de carrera de ingeniería, aposté por implementar mucho contenido de mecatrónica en el mismo. Y es que hace ya un buen puñado de años que se ve venir que el futuro va a ir por los controles "by wire" para casi todo, algo que ya ha sucedido en campos como la aviación.
Sólo las normativas de homologación se interponen en que las direcciones o los frenos sean puramente mecatrónicas a estas alturas de la película, y se mantienen las conexiones mecánicas, para lo bueno (tacto) y para lo malo (baja eficiencia, complejidad...).
Pero el campo del pedal del embrague parecía el gran olvidado. Hace ya décadas que fabricantes como el Grupo PSA o Fiat han ofrecido cajas manuales de embrague pilotado, con diferentes grados de éxito. Pero Bosch quiere ir más allá. Bajo el nombre comercial de eClutch, la firma germana de componentes del automóvil ha registrado un pedal "by wire" de embrague.
El sistema cuenta con un actuador neumático que se mueve en consonancia a lo que indicamos al pedal del embrague, que cuenta con un muelle como resistencia al movimiento, y un potenciometro para leer la posición en la que se encuentra.
La centralita electrónica se encarga de valorar la velocidad y posición del pedal para decidir cómo el actuador aprieta o suelta el disco de embrague.
¿Ventajas? Bosch afirma que con este sistema se puede evitar el calado del motor, al activar el embrague cuando este es inevitable. También serviría para hacer de "rueda libre" según Bosch, permitiendo ahorros de combustible de hasta el 10%, y se podría acoplar a híbridos de caja de cambios manual como el Honda CR-Z, ofreciendo ventajas en frenada regenerativa, al eliminar el freno motor. También se reduce la fuerza necesaria para manejar el embrague en coches de mucho par.
Más barato que una caja automática "de las de verdad", conserva el principio de funcionamiento normal para que podamos cambiar de marchas como en cualquier otro coche. ¿Problemas? Ausencia absoluta de feedback en el tacto del pedal (no podremos sentir el punto de mordida, no podremos detectar el desgaste del disco del embrague...), y un peor control del desgaste del embrague en ciertas circunstancias, cuando lo comparamos con un conductor atento y experimentado.
¿Lo veremos en coches del futuro? En una industria con apetito por coches que gasten menos combustible, ante las normas de emisiones de la Unión Europea, el embrague semiautomático de Bosch puede ser una solución económica para lograr reducir consumos en pruebas de homologación a base del empleo del efecto de rueda libre. Así que sí, yo apostaría porque lo veremos en fabricantes europeos a corto plazo...