Alfa 4c

Palavras para quê?

Confesso que não sei como gostam assim tanto deste barulho.:sh) O som não é mau, mas todo o som é fabricado pelo escape (e no caso do 4C levaram isso ao extremo), não se ouve propriamente um barulho mais "natural" do motor. É como aquele pessoal das motas 125cc que modificam o escape só para fazer um som xpto.
 
Última edição:
Metê-los lado ao lado só prejudica o 4C.

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O 8C é vinho d'outra pipa.
 
É como em tudo.
Eu também acho o 8C outra loiça, mas o meu irmão associou logo o 4C como um Ferrari e acha-o mais bonito que o 8C.
Nem todos gostam do amarelo.

Já agora, esse 8C sendo o prototipo não é de todo do meu agrado.
 
Confesso que não sei como gostam assim tanto deste barulho.:sh) O som não é mau, mas todo o som é fabricado pelo escape (e no caso do 4C levaram isso ao extremo), não se houve propriamente um barulho mais "natural" do motor. É como aquele pessoal das motas 125cc que modificam o escape só para fazer um som xpto.

Todo o som é fabricado pelo escape?
Nos videos em que se ouve por dentro é o escape que ouves?

Que por fora só ouças o escape concordo, agora por dentro é o som dum motor turbo normal que, de antemão já se sabe, está bem abaixo dum bom atmosférico.
 
Confesso que não sei como gostam assim tanto deste barulho.:sh) O som não é mau, mas todo o som é fabricado pelo escape (e no caso do 4C levaram isso ao extremo), não se houve propriamente um barulho mais "natural" do motor. É como aquele pessoal das motas 125cc que modificam o escape só para fazer um som xpto.
Não há milagres a fazer com um motor turbinado, se não for na linha de escape não vai ser com certeza no 4 cilindros.

Para o carro que é gosto do som assim. No meu Giulietta QV que partilha o mesmo motor (na versão não alumínio) não quereria esse som, mas o que tem actualmente de fábrica (leia-se nenhum!) também não se coaduna com a desportividade que o símbolo Quadrifoglio Verde representa.
 
Acabei de ver e sentar no 4C, o carro é lindíssimo, o interior é o que se quer e combina muito bem com o exterior. Olhando para o carro e sabendo as caracteristicas dá uma vontade tamanha de ir abusar dele! [br:)] A impressão mais geral que trago do 4C é que é um mini-supercarro...
Como já foi dito, depois de ver e mexer no carro, fico com a ideia que comparar o 4C a um Cayman, Audi TT, entre outros coupe´s é de uma irracionalidade gigante, são carros que nada tem a ver com o 4C... Tenho quase a certeza que quem pondera comprar um Cayman nunca vai para o 4C, e vice versa, pois é quase como estar indeciso entre uma Berlina e um SUV, propósitos muito diferentes. O 4C é mais um show off car, cru, barulhento, bruto...
Não é definitivamente para o dia a dia e ainda bem, pois mantem o exotismo aparente.
 
Bolas......isso ronca assim de origem?

Tem alguma válvula de escape que activa com o modo sport?

Tem um ronco muito atrevido para um carro legal e moderno!!!
 
Bolas......isso ronca assim de origem?

Tem alguma válvula de escape que activa com o modo sport?

Tem um ronco muito atrevido para um carro legal e moderno!!!
É assim mesmo de origem (e só posso imaginar o Spider com escape da Akrapovic), estava em modo Natural e não Dynamic (sport).
 
Vi e ouvi hoje o meu 1º 4C.

Estava eu no IMV em Alfragide e entrou um 4C, **-OJ-**.

Estava a sair das oficinas e até parei para ver melhor e o gajo que o ia a conduzir fez-me o favor de puxar pelo carro [br:)]

Lindo, baixo, largo, muito bom som a sair do escape, rateres em reduções... Fiquei parado a olhar para o carro.
 
Vi e ouvi hoje o meu 1º 4C.

Estava eu no IMV em Alfragide e entrou um 4C, **-OJ-**.

Estava a sair das oficinas e até parei para ver melhor e o gajo que o ia a conduzir fez-me o favor de puxar pelo carro [br:)]

Lindo, baixo, largo, muito bom som a sair do escape, rateres em reduções... Fiquei parado a olhar para o carro.

Espera até veres e ouvires o teu primeiro Leon Cupra!!!

:)
 
Alfa Romeo 4C - KM77

El Alfa Romeo 4C es un cupé de dos plazas de 3,99 metros de longitud con un motor de gasolina de 241 CV colocado detrás del habitáculo y tracción en las ruedas traseras. Su precio es 53 990 euros (precio, equipamiento y ficha técnica). Próximamente habrá un modelo con carrocería descapotable, el Alfa Romeo 4C Spider (información del prototipo).
Es recomendable para quien busque un vehículo rápido y eficaz en carretera de curvas o circuito porque tiene una elevada adherencia, gran capacidad de frenada, mucha capacidad de aceleración y unos movimientos de carrocería muy reducidos. También puede ser atractivo si se buscan características de construcción que casi no se encuentran en ningún otro coche del mercado (como un peso muy bajo o un diseño impactante; parece un Ferrari en pequeño) o unas sensaciones de conducción que son casi únicas en el mercado.

Estoy seguro que disfrutarán de este coche aquellas personas que les gusten los coches que de tacto muy directo y pensados para ser eficaces en curva. El Alfa Romeo 4C requiere mucha atención en curva y en recta pues sus reacciones son muy rápidas y vivas, especialmente cuando el firme no está en perfecto estado. Es un coche que hay que conducir constantemente, que no admite errores cuando se circula muy rápido, y que para aproximarse al ritmo de marcha que permite (que es sorprendentemente elevado) es necesario tener un buen nivel de pilotaje.



Me parece poco adecuado para usar todos los días o como coche único, no solo por su pequeño maletero de 110 litros, sino también porque apenas tiene equipamiento de confort y porque es muy ruidoso (al menos con el escape deportivo que montaba la unidad de pruebas que hemos probado). La entrada al habitáculo es complicada por la escasa altura a la que está colocado el asiento. Lo siguiente que llama la atención es que casi no hay ningún sitio para vaciarse los bolsillos y lo desnudo que está el habitáculo. La impresión es que estamos en un coche casi de carreras.

Nunca he llevado un coche parecido al Alfa Romeo 4C y quizá por eso me haya sorprendido tanto. Tiene pocos rivales; es posible que el Lotus Elise S se aproxime al concepto del Alfa Romeo 4C, pero no lo puedo asegurar porque no lo he conducido. Antes de probar el Alfa Romeo 4C me cabía la duda si un Porsche Cayman podría ser una alternativa y ahora tengo claro que no lo es. El Porsche no recuerda tanto a un vehículo de competición porque rueda con más suavidad, es más silencioso y tiene mucha mayor riqueza y abundancia de materiales de recubrimiento.



El 4C es muy ligero para lo corriente hoy en día. Alfa Romeo ha conseguido ese peso bajo utilizando materiales ligeros en la estructura —como la fibra de carbono—, reduciendo casi al máximo los recubrimientos del habitáculo, añadiendo poco equipamiento de confort y casi ningún lujo. Los ejemplos más claros de la falta de equipamiento son que el aire acondicionado, la radio y los retrovisores calefactados son opciones (eso sí, sin coste) y que no puede llevar dirección asistida, ni más airbags que dos frontales.

La intención de Alfa Romeo es producir un máximo de 4500 unidades al año y destinar 1000 de ellas al mercado europeo. Su aspecto fue adelantado con el prototipo mostrado en el Salón de Ginebra de 2011 (información del Alfa Romeo 4C Concept). Ha sido diseñado y se produce en la fábrica de Maserati. Sólo algunos de los talleres que componen la red oficial Alfa Romeo en España tienen el utillaje necesario para reparar el Alfa Romeo 4C.

Los compradores de este coche podrán participar en un evento que se celebrará en Italia y que incluye una «sesión de Conducción Avanzada con pilotos-instructores profesionales para aprender a disfrutar al máximo del potencial del Alfa Romeo 4C con total seguridad».




Launch Edition

Hasta septiembre de 2013 estuvo disponible una versión limitada a 1000 unidades denominada «Launch Edition» por 62 300 euros (se han vendido todas). Se trataba de una serie limitada del 4C a 400 unidades para Europa, África y Oriente medio, 500 para norteamérica y 100 para el resto del mundo. A fecha de septiembre de 2013 están todas vendidas. Tiene diferencias respecto al 4C normal, tanto de aspecto como mecánicas.


Hay elementos de fibra de carbono —la pieza en la que van montados los faros, las carcasas de los retrovisores y el alerón—, piezas oscurecidas —difusor trasero de aluminio y las llantas—, distinta rejilla en las tomas de aire del paragolpes y dos nuevas entradas junto a los faros. Dentro, hay detalles decorativos específicos, como las costuras vistas en algunos elementos, a juego con el color de la carrocería (puede ser blanca o roja). Los faros son de ledes. También hay cambios en la suspensión —amortiguadores y barra estabilizadora trasera— y en el escape y en el filtro de admisión (es de BMC). Las llantas delanteras son de 18" y las traseras de 19".

El Alfa Romeo 4C tiene dos plazas de dimensiones aceptables. Hay sitio de sobra para ocupantes de elevada estatura porque el techo queda relativamente alejado, la anchura entre puertas a la altura de los hombros es aceptable y el asiento del conductor se puede colocar lejos de los pedales. Por eso y porque la superficie acristalada no es muy reducida, el interior Alfa Romeo 4C no da sensación de falta de espacio como podría parecer por su afilada silueta.

Una de las cosas que más llaman la atención del puesto de conducción es lo bajo que se va del suelo. Al ir tan bajo cuesta recoger los tickets de los puestos de peaje o de los aparcamientos. Además, si hay mucho tráfico, no se puede ver lejos y en consecuencia se pierde algo de capacidad para anticiparse a las circunstancias de la carretera.

Otro problema de la posición de los asientos es que el acceso al interior es complicado, pero no es el peor que he visto en un coche de este tipo (por ejemplo, en el Opel Speedster recuerdo mayores dificultades para entrar y salir). Para acceder al interior del Alfa Romeo 4C hay que abrir las piernas considerablemente para superar la prominente pieza del chasis que separa el exterior del habitáculo, y luego flexionar mucho las rodillas y doblar el tronco.



El interior es sencillo por materiales y ajustes. Al carecer casi por completo de guarnecidos (las alfombrillas son opcionales) casi todo lo que está alrededor de los ocupantes es duro. Otros detalles que denotan que el fabricante ha buscado la máxima ligereza es que la parte inferior del salpicadero está sin cubrir —quedan a la vista muchas conexiones eléctricas, mandos y cables—, que los tiradores de las puertas son una cinta (imagen) y el equipamiento de confort es prácticamente inexistente.

No hay casi ningún sitio para vaciarse los bolsillos. No hay bolsas en las puertas y en la consola situada entre los asientos sólo hay unos receptáculos poco profundos destinados para alojar bebidas. El Alfa Romeo 4C no tiene una guantera tradicional; en su lugar hay una especie de pieza de tela adosada el salpicadero que permite llevar la documentación y algún otro papel. Con este panorama, me parece imprescindible pagar por el cajón ubicado entre los asientos y la mampara que separa el habitáculo del motor. Este cajón no queda muy retrasado respecto a los ocupantes, pero es uno de los pocos sitios donde se pueden guardar cosas sin el riesgo de que se salgan en las curvas.



El Alfa Romeo 4C se maneja aceptablemente bien en la ciudad a pesar de la reducida altura del puesto de conducción y de las formas de su carrocería. Es así porque las dimensiones exteriores son contenidas y porque los laterales se controlan bien con los espejos retrovisores exteriores. También ayuda a manejarse por ciudad que el puesto de conducción no esté muy retrasado. El único gran problema de visibilidad es que por el retrovisor interior apenas se ve puesto que el cristal que separa el habitáculo del motor es muy pequeño y está oscurecido.

Como en algunos coches de competición, los asientos del Alfa Romeo 4C casi no tienen posibilidades de regulación. El del conductor solo se puede ajustar en distancia a los pedales y la inclinación de su respaldo. El del acompañante no tiene ninguna regulación y su ocupante lleva apoyados los pies en una plancha metálica (imagen), nuevamente como en un coche de carreras. Los asientos delanteros son muy duros ya que apenas tienen espuma de relleno. La instrumentación es una pantalla con diversas posibilidades de configuración (imagen).


Al maletero y al motor se accede a través del mismo portón (imagen). El maletero solo tiene 110 litros de capacidad, suficiente para dos mochilas de pequeño tamaño y algún otro objeto pequeño. A diferencia de otros cupés de motor central, el Alfa Romeo 4C no tiene maletero por delante del habitáculo; el capó delantero no se puede abrir.

La unidad que hemos probado del Alfa Romeo 4C tenía montadas varias de las opciones que pueden afectar a las cualidades dinámicas: las llantas de 18 y 19 pulgadas (para el eje delantero y el trasero respectivamente), la suspensión deportiva y el tubo de escape «racing».

He probado el 4C únicamente dos días, durante los que he recorrido aproximadamente 800 kilómetros. La impresión que tengo es que transmite una serie de sensaciones que parecían olvidadas en el panorama automovilístico actual y que deben estar próximas a las que ofrecían los deportivos auténticos de hace algunos años (eso sí, con la seguridad que proporcionan todos los sistemas electrónicos de asistencia, como el control de estabilidad). Es un coche para quien busque sensaciones próximas a las de competición, efectividad en curva, a costa de lujos, silencio o suavidad de reacciones.

Los dos puntos que marcan de forma definitiva la «convivencia» con el Alfa Romeo 4C es elevado nivel de ruido que predomina en el interior y el peculiar tacto y dureza de su dirección. El ruido a ralentí casi no deja escuchar la radio a un volumen que sería normal en casi cualquier otro coche del mercado. Por carretera, y ya no digamos si se conduce rápido, imposibilita una conversación fluida con el acompañante. De hecho, el ruido invita a usar unos tapones para los oídos y anula la utilidad del teléfono manos libres por Bluetooth. Sin embargo, es un ruido que algunos conductores pueden apreciar mucho porque se distinguen con gran claridad los distintos sonidos que produce el motor, que son, de admisión, del turbo, de la válvula de descarga o de la inyección.

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La dirección es la otra gran protagonista en cualquier desplazamiento. En parado, porque hay que hacer mucha fuerza sobre el volante pues no tiene asistencia. Como ocurría en los coches de hace años que tampoco tenían este elemento, las maniobras son mucho más cómodas si se mueve el volante con el coche moviéndose, aunque sea muy lentamente. En marcha, también presenta peculiaridades porque parece que los primeros dos o tres grados de giro de volante apenas cambian la trayectoria del coche; es una sensación parecida a como si tuviera una pequeña holgura.

La dirección tiene muy buen tacto en curvas porque se tiene buena sensación de control. Sin embargo, exige un conductor atento porque sigue siendo necesario hacer muchas correcciones cuando se sobrepasan pequeñas roderas, cambios de inclinación y otras imperfecciones del firme (que en otros coches pasan casi desapercibidas). Es un coche que exige estar concentrado y haberlo cogido el tranquillo para conseguir trazar bien las curvas. La motridad es muy buena y por ese motivo no es fácil que se descoloque (que sobrevire) por exceso de aceleración mientras se traza una curva.
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La suspensión opcional es muy dura y firme, pero tiene suficiente capacidad de absorción de irregularidades. Gracias a esa suspensión, la carrocería casi no cabecea ni balancea, incluso en momentos de máxima solicitud en curva. Cuando se rueda por firmes en mal estado, lasuspensión hace que la carrocería tenga movimientos verticales muy cortos y rápidos, pero no da la impresión de que las ruedas reboten sobre el piso (como a veces ocurre en los coches con suspensiones muy duras).

El Alfa Romeo 4C pesa 995 kg con conductor y líquidos y la potencia del motor es 241 caballos, lo que da una relación entre peso y potencia de 4,1 kg/CV. Como esta relación entre peso y potencia es muy favorable, la aceleración es mucho más elevada de la habitual en otros vehículos de esta potencia: el Alfa Romeo 4C acelera más que todos los coches de potencia semejante que han pasado por km77.com, todos ellos mucho más pesados. Por lo tanto, tiene más sentido comparar sus prestaciones con las de deportivos de mucha mayor potencia (y también peso y precio), como pueda ser un Porsche 911 Carrera de 349 CV (4,2 kg/CV).Tabla comparativa de prestaciones. La respuesta del motor es contundente desde bajo régimen hasta unas 6800 rpm, que es donde se produce el corte de alimentación; en consecuencia es un motor que permite circular a buen ritmo aunque no se lleve a un régimen elevado. La aceleración no siempre llega de forma inmediata a cada solicituda con el acelerador, sino que se hace esperar unos instantes (tampoco mucho) hasta que el turbocompresor empieza a funcionar de manera efectiva.

El consumo de carburante es bajo, quizá debido al reducido peso y a la teóricamente baja resistencia aerodinámica al avance. En nuestro recorrido habitual (que es de 143,3 kilómetros por una autovía con fuertes pendientes y buscando una media de 120 km/h) ha gastado 7,6 l/100 km, valor al que no se acerca ningún deportivo de similar capacidad de aceleración. Este consumo también es más bajo del que suelen tener la mayor parte de los vehículos con motor de gasolina de potencia parecida. El depósito tiene 40 litros, que son suficientes para que las paradas a repostar no sean muy frecuentes siempre que la conducción sea tranquila. El consumo sube considerablemente cuando se utiliza frecuentemente la máxima capacidad de aceleración, pero en cualquier caso, creo que es más reducido del habitual para la aceleración disponible.

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El cambio de marchas es automático de seis relaciones. En la consola no hay una palanca, sino unos botones para seleccionar el avance (marcado con un 1), la marcha atrás (R) y el punto muerto (N). También es posible que su funcionamiento sea completamente automático o manual (A/M). Cambia de marcha con mayor o menor rapidez en función del programa de conducción elegido (que se elige con el mando «DNA», del que damos más información más abajo) y con mayor o menor brusquedad según el coche se encuentre en una recta o en una curva (es más suave en una curva). El cambio tiene una función llamada «Launch Control» con la que se consigue la máxima aceleración posible desde parado.

Como otros modelos de Alfa Romeo, el mando denominado «DNA» permite variar la respuesta del motor, la dirección, la transmisión y el sistema de tracción según tres selecciones: «Dynamic», «Natural» and «All Weather». En el 4C hay una cuarta posibilidad, llamada «Race», enfocada a una conducción deportiva que desactiva el control de estabilidad. Según el modo seleccionado cambia el color del cuadro de instrumentos, que es una pantalla (imagen; rojo para «Dynamic», gris para «Natural», azul para «All Weather» y amarillo para «Race»).

Sea con el programa que sea, el cambio de marchas cumple correctamente su cometido, pero sin sobresalir: no es especialmente rápido, ni suave a la hora de elegir una u otra relación. Por su calidad de funcionamiento no está al nivel del que tienen los mejores cambios de marchas automáticos, por ejemplo, porque a veces es algo brusco en las maniobras y también cuando se circula a mayor velocidad .

El tacto del freno es muy duro especialmente en la parte inicial del recorrido. La capacidad que tienen los frenos para detener el coche es muy elevada y el tacto bueno. He conducido el Alfa Romeo 4C por carretera abierta al tráfico y no he notado que desafallezcan en un uso intenso; no tengo idea de qué resultado darán en circuito.

El motor del 4C tiene cuatro cilindros y 1750 cm³ de cilindrada, un turbocompresor, inyección directa y distribución variable en admisión y escape. Produce 241 CV. Es un motor similar al del Alfa Romeo Giulietta Quadrifoglio Verde, pero con el bloque hecho de aluminio en vez de hierro, una admisión diferente y un sistema de escape mejorado. En el Giulietta da 235 CV (ficha técnica).

El cambio es automático de doble embrague seco y seis velocidades (Alfa Romeo lo llama «TCT»). Las marchas se pueden cambiar manualmente con las levas que hay tras el volante.

La carrocería mide 3,99 metros de longitud, 1,86 de anchura y 1,18 de altura. La distancia entre ejes es 2,38 metros y el coeficiente aerodinámico 0,34. El volumen del maletero es 110 litros.

Para la construcción del 4C se emplean materiales ligeros como el aluminio —subchasis, por ejemplo—, resina compuesta (un 20% más ligera que el acero) —la carrocería— y fibra de carbono —el monocasco (la zona que alberga el habitáculo), que pesa 65 kg—. Las ventanillas son un 10% más finas de lo habitual y el parabrisas tiene un espesor de 4 milímetros. La masa en vacío del 4C (es decir, sin líquidos ni conductor) es 895 kg.



El 4C puede acelerar de 0 a 100 km/h en 4,5 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 258 km/h. Por tamaño, disposición del motor y tipo de tracción, el coche más semejante al 4C es el Lotus Elise S (ficha técnica comparativa).


La suspensión es de paralelogramo deformable delante (un doble triángulo) y McPherson detrás (imagen). Opcionalmente hay un kit que modifica la amortiguación y la estabilizadora trasera. Las ruedas son de distinta anchura y diámetro en cada eje (hay dos combinaciones de llantas posible, 17 pulgadas delante y 18 detrás o de 18 y 19 pulgadas). La dirección no tiene asistencia y los frenos son de discos perforados con pinzas Brembo (de cuatro pistones las delanteras).
 
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