Las cimas más verdes del segmento premium son todas de Lexus, que con su LS 600h puede presumir de tener el único gran sedán híbrido del mundo. Pero hay un problema, y es que el LS 600h es más un V8 con la garra de un V12 que un automóvil genuinamente eficiente, a fin de cuentas uno de los mayores alicientes de los híbridos. De todas formas sigue siendo un enemigo formidable, y según la gente de egmcartech, Mercedes no piensa quedarse con los brazos cruzados, dado que ya se trae entre manos un Clase S híbrido, aunque con una filosofía algo distinta a la mostrada por Lexus.
Esta nueva variante del Clase S entrará en producción el año que viene como modelo de 2009, y si los rumores son ciertos, será movido por un motor diésel 2,2 Bluetec con la ayuda de un sistema híbrido-eléctrico suave (con el que el automóvil podría apagar el motor durante frenadas, semáforos en rojo o en punto muerto). Esta combinación le permitiría vender a Mercedes un lujoso sedán de 200 caballos, pero con un reducidísimo consumo de 6,6 litros a los 100 km; sensiblemente por debajo de los 9,5 litros de Lexus (claro, que la potencia no es ni de lejos la misma).
Cuesta entender cómo es que Lexus no emplea su fabuloso sistema híbrido para mejorar el rendimiento en lugar de aumentar las prestaciones (por mucho que disimule en la publicidad yendo de verde), pero también hay que comprender que los consumidores dispuestos a pagar uno, esperan potencia a raudales cuando abren la cartera. Por este motivo, será interesante ver la recepción del Clase S híbrido, especialmente dado que el añadir un motor eléctrico y un paquete de baterías no es algo precisamente barato, y podría perjudicar muy seriamente su potencial de ventas.